sábado, 25 de febrero de 2017

Paciencia.

Desde luego no se puede decir que Simón Pedro fuera propenso a cambiar de opinión fácilmente. Vemos en Hechos 11 como Dios para convencerle de que tenía que admitir a gentiles dentro de la iglesia naciente le muestra una visión. Aquella en que dentro de un lienzo con animales impuros  para comer y le ordena matarlos y comerlos.

Cualquiera hubiera procedido de inmediato, matando y devorando. Pero leemos que hubo que repetir la visión tres veces hasta que Pedro obedeció. ¡Qué paciencia la de Dios!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada